Hay gente que piensa que los hados colocan a cada individuo en el lugar en el que le corresponde. Yo estoy completamente de acuerdo. El problema es que los hados no tienen manos para mover palancas, así que se valen de los hombres para pagarles sus justas recompensas, atendiendo a sus méritos y deméritos.

El karma no es más que la sensación que provocas en el resto del mundo. No es más que lo que el mundo, directa o indirectamente te proporciona atendiendo a esa sensación.

“I regret now,” said he, “having helped you in your late inquiries, or having given you the information I did.” “Why so?” inquired Dantès. “Because it has instilled a new passion in your heart—that of vengeance. (“The Count of Montecristo”)